Pregunta: Mateo Taborda, 11 años.
Responde: Daniel Velásquez, magíster en Física y especialista en Óptica Técnica.
Cuando se hace televisión, se utilizan cámaras que pueden capturar el movimiento y enviar las imágenes a lugares distantes, ¡como el televisor de tu casa! Pero ¿cómo se producen esas imágenes? El sistema es similar al que se utiliza en el cine: utilizan cámaras que registran fotografías muy rápido; tan velozmente que al reproducirlas en una pantalla una tras otra parece que estuvieran en movimiento.
Ahora ¿qué tan rápido debe ser? La velocidad mínima para que esto ocurra es de 24 imágenes o fotogramas por segundo. Las cámaras de TV son capaces de filmar muchas imágenes rápidamente (30 en 1 segundo) y grabarlas, pero también pueden estar filmando todas estas imágenes y estarlas mandando directamente a los televisores, de manera que en sitios muy alejados puedan estar viendo, con movimiento real, lo que la cámara está filmando.
Para enviar las imágenes capturadas por una cámara de video (señal de TV), se utiliza un principio físico que fue descubierto a finales del siglo XIX: las ondas electromagnéticas.
Lo importante es saber que la señal de televisión, desde que sale de la antena de la estación de TV, se empieza a propagar en todas las direcciones, como una onda, hasta que llega a la antena del televisor. Cuando esto ocurre, podremos ver las imágenes haciendo un proceso contrario al anterior, esto es: la onda EM al llegar a la antena, pondrá a oscilar cargas eléctricas dentro de ella. Esta cargas eléctricas, a través de los circuitos electrónicos del TV, se convierten en señales eléctricas que son enviadas a la pantalla del televisor, donde ahora hay que decodificarlas, para convertirlas nuevamente en luz que represente las imágenes correspondiente a los objetos que fueron registrados por la cámara.
De acuerdo a lo anterior, el televisor realiza principalmente dos funciones:
La primera es que funciona como receptor que permite captar las señales de TV que vienen en forma de ondas EM, para decodificarlas y permitir retomar las imágenes.
La segunda es la que se ocupa de convertir señales eléctricas en señales de luz, lo cual posibilita que podamos ver imágenes. Esto ocurre en la pantalla del televisor.
La pantallas más convencionales (televisores gordos), se construyen a partir de un tubo de rayos catódicos (la parte de atrás de la pantalla). En este tubo, lo que se hace es producir electrones (son partículas cargadas negativamente), que pueden viajar muy rápidamente a través de unas placas con campos magnéticos (parecidos a los que producen los imanes). Estas placas cambian la dirección de los electrones, unas en la dirección horizontal y otras en la vertical. De esta manera se puede controlar en qué lugar de la pantalla caen los electrones. La pantalla está cubierta de un material fosforescente (fósforo) que tiene la propiedad de emitir luz cuando un electrón choca en ella.
El dibujo de la imagen se hace punto a punto, dibujando líneas horizontales sucesivas. Esto tiene que hacerse a gran velocidad, de modo que el ojo no pueda ver el proceso de formación de la imagen punto a punto. Además, para que pueda percibirse el movimiento, en la pantalla tienen que producirse 30 imágenes completas por segundo.
Los televisores actuales, conocidos como televisores de plasma o televisores LCD o LED, que son mucho más delgados, trabajan bajo el mismo principio: en cada caso la pantalla está dividida en un número muy grande de pequeños elementos, llamados pixeles, conformando una especie de cuadricula muy fina, de modo que el ojo no es capaz de distinguirlos individualmente. Cada uno de estos pixeles puede producir o dejar pasar cierta cantidad de luz. Así, el conjunto de todos los pixeles conforma la imagen.
La igualdad de género es un asunto vital en la agenda de EAFIT que siempre busca poner en el escenario temas que necesitan priorizarse en las conversaciones nacionales. Por ello, ponentes de la Universidad y otros analistas son convocados, de forma constante, por la Institución y sus aliados.
En 2019, tres jóvenes reporteras narraron cómo retratan a través de palabras e imágenes la ciudad, para conmemorar el Día del Periodista; La cara de nuestras científicas fue una conversación a propósito de los veinte años de la maestría en Ciencias de la Tierra y los 15 del pregrado en Ingeniería Física, que reunió directivas y docentes de EAFIT; el ciclo En Femenino congregó mujeres inspiradoras en diferentes campos, de las letras, el periodismo, el activismo social, la política y el empresariado.
También se programaron, entre otras actividades, las conferencias Responsabilidad y violencia de género, y Las mujeres víctimas en el conflicto; se realizó el encuentro intersectorial Por la igualdad de género, que incluyó la presentación del Plan Estratégico de Igualdad de Género y del libro Análisis para las políticas públicas. La búsqueda de la igualdad de género en Medellín; y el foro Mujeres TIC, un encuentro para promover el liderazgo femenino.
En la presentación del Plan Estratégico de Igualdad de Género, formulado por la Secretaría de las Mujeres de la Alcaldía de Medellín y el Centro de Análisis Político de EAFIT, se firmó, además, el Pacto por la Equidad de Género, promovido por dicha Secretaría, con el que se comprometieron personas y organizaciones para implementar acciones que combatan la discriminación a la mujer.
Pablo Cuartas, magíster en Astronomía, le explicó a la Universidad de los niños ¿por qué el Sol es amarillo? y esta es su respuesta.
Pregunta: Juan Manuel Marín, 11 años.
Responde: Pablo Cuartas, magíster en Astronomía.
El Sol es una estrella y las estrellas producen luz de todos los colores, de hecho, producen radiación electromagnética de todas las clases, desde los rayos gamma super energéticos, hasta las ondas de radio, pasando por los rayos X, el Ultra Violeta, la luz visible (los colores), el Infrarrojo y las microondas.
Aunque produce toda esta radiación, el sol produce más radiación en luz visible que de otros tipos. Esto se debe a su temperatura superficial. El color de los objetos que emiten luz depende de su temperatura, así los objetos muy calientes como las estrellas muy masivas, pueden alcanzar temperaturas en sus superficies del orden de 40.000 K, producen mucha radiación de alta energía y luz de alta energía, en este caso la luz de estas estrellas calientes es azul. Por el contrario, las estrellas frías de apenas unos 3.000 K se ven rojas. Dependiendo de la temperatura, una estrella emite más radiación en un color que en otro. El Sol es una estrella con una temperatura de unos 6.000 K, por lo que su color es un verde-amarillo. (en realidad el color del sol es algo parecido al color de los carros de bomberos de los aeropuertos).
Temperatura del Sol , según sus capas.
Autor: Kelvinsong (Own work), via Wikimedia Commons.
Así, la luz del Sol al ser dispersada por nuestra atmósfera se ve más amarilla que verde, lo que sucede es que, en realidad, nuestro ojos son malos para percibir luz de alta energía (azules y verdes).
En conclusión el Sol es amarillo debido a su temperatura, las estrellas calientes son azules y las estrellas frías son rojas.
Pregunta: Sara Toro Mejía, 9 años
Responde: Juan Sebastián Cardona Díaz, Ingeniero Mecánico
Las máquinas pertenecen a una gran familia de elementos llamados artefactos. Un artefacto es cualquier objeto fabricado con cierta técnica para cumplir una función. Por ejemplo, una ventana o una mesa son artefactos, aunque no sean máquinas. Para serlo, deben ser capaces de dirigir o regular algún tipo de energía para mejorar la velocidad de producción o para transformarla en otro tipo de energía.
Pero ¿cómo saber si algo es una máquina? Todas tienen una serie de características que las diferencian de otros artefactos, como: la funcionalidad, ergonomía, seguridad y sostenibilidad. ¡Mira el siguiente cuadro!
Funcionalidad
Imprenta
Por Luis Miguel Bugallo Sánchez en Wikipedia Commons Disponible aquí.
Las máquinas deben cumplir con una tarea específica, es decir, deben prestar alguna utilidad a la sociedad.
Ergonomía
Bicicleta
Por UnbekanntKMJ en Wikimedia Commons. Disponible aquí.
Una máquina debe estar diseñadas para ser utilizada, programada, controlada y manejada por humanos. Esto implica que tiene que adaptarse al usuario; sea un niño, un adulto o un anciano, porque si no puede usarla, no puede cumplir su función.
Seguridad
Máquina de escribir
Por Eustaquio Ochoa en Wikimedia Commons. Disponible aquí.
Para que una máquina pueda usarse debe ser segura y en ningún momento puede poner en riesgo la salud de quien la emplea. Las máquinas deben estar hechas para mejorar el bienestar y proteger al ser humano; por eso es importante que sean confiables.
Sostenibilidad
Panel solar
Por Rogilbert Commonswiki en Wikimedia Commons. Disponible aquí.
Si el costo de comprar o poner en funcionamiento una máquina es demasiado alto o si la máquina requiere un alto gasto de energía o produce mucha contaminación, podemos decir que esta máquina no es sostenible y por lo tanto no es viable usarla.
De todas las características, la funcionalidad es la más importante. Una máquina debe estar diseñada para cumplir un propósito o una función principal y/o funciones secundarias. Tomemos como ejemplo una máquina de café. Para concentrarnos en lo que hace, podemos representarla escondiendo los elementos que la componen: tornillos, palancas, pedales, cadenas, correas, entre otros. A esto se le llama caja negra, porque no podemos ver lo que hay en su interior.
Nuestra caja negra realiza una función para la cual fue diseñada, solo que, como eliminamos todos los elementos que la componen, no podemos saber cómo lo hace. Así, en el diagrama solo se incluye la entrada de energía, materia o información y su correspondiente salida o respuesta en forma de energía, materia o información. Este diagrama es un ejemplo de una caja negra de una cafetera:
¿Quieres una tasa de café? Según nuestra caja negra, para prepararla se debe ingresar un pocillo de agua (materia), una cucharada de café (materia), conectar la máquina a la energía eléctrica o al gas (energía) y presionar un botón (información). Después de un tiempo, la máquina realiza su función y avisa que el café está listo (información), entrega una taza de café (materia) y se puede sentir el calor que sale de la máquina (energía).
Cuando se ha identificado claramente cuál es la función de una máquina y cuales son las entradas y salidas de esta, es más fácil responder a la pregunta: ¿cómo funciona una máquina? Si retomamos el ejemplo de la máquina de café, podemos concluir que existen muchas máquinas que funcionan de formas diferentes.
De hecho, una cafetera funcionar de muchas maneras, mientras pueda calentar el agua y mezclarla con el café. Sin embargo, si esta máquina que hace café es muy pequeña o muy grande (ergonomía), muy peligrosa (seguridad) o muy costosa (sostenibilidad), ninguna persona estaría dispuesta a usarla y no podría realizar su propósito en el mundo: hacer café.
Átomos, fusiones nucleares, energía, temperaturas a millones de grados Celsius nos ayudaron a entender por qué el Sol brilla y esta es la respuesta.
Preguntan: Valentina, 10 años y Sebastián Calle, 6 años.
Responde: José Ignacio Uribe, coordinador Expediciones al conocimiento 2010 - 2012 y Manuela Correa, área de comunicaciones
Al final del día, todos los días, cuando el Sol se pone en el occidente, tenemos la certeza de que aparecerá nuevamente por el oriente unas horas después. Es una confianza tal, que en nuestras conversaciones cotidianas no aparecen preguntas como: ¿será que mañana sí sale el Sol? Confiamos en que el Sol saldrá y punto. Quizá lo creemos porque desde el primer día de nuestra vida ha sido así y porque las historias que tenemos de nuestros ancestros no hablan de días en que el Sol no haya estado.
Por más problemas en el mundo, por más desastres que anuncien los noticieros, siempre aparece, brillante y puntual. Y aún en las noches sabemos que está ahí, solo que no lo vemos. La luna y los planetas, que reflejan su luz, nos entregan la evidencia de que no se ha ido. Y en la tele, al poner un canal del otro lado del mundo. Pero el Sol no siempre brillará.
Las estrellas, incluido el Sol, se parece a una vela porque tienen combustible para liberar energía por un tiempo determinado. Luego se agota. El combustible del Sol es el hidrógeno, el elemento más abundante del universo. El Sol está muy, muy caliente en su interior: su temperatura puede alcanzar 14 millones de grados Celsius. Gracias a este calor tiene la capacidad de convertir la materia en energía: sus átomos de hidrógeno se fusionan formando átomos de helio, el segundo elemento más abundante del universo.
Esta reacción libera tal cantidad de energía que mantiene al Sol ardiendo y emitiendo luz, calor y otras radiaciones que inundan el sistema Solar y que se podrían percibir incluso desde lugares más distantes del universo. Juan Guillermo Toro, Electrónico y actual coordinador de Matemáticas y Física en el Colegio Colombo Británico Medellín, nos explica que el Sol brilla porque está produciendo constantemente una reacción química conocida como ´fusión nuclear’ la cual genera, a su vez, ondas electromagnéticas en muchas frecuencias y en un espectro muy amplio, entre ellas, las que nuestros ojos son capaces de captar, conocida como luz visible.
“Pero yo diría que la pregunta debería ser por qué alumbra el sol y no por qué brilla, porque el brillo es un metal que refleja cosas y el sol no está reflejando nada, sino no que está emitiendo luz”, reitera.
Cada segundo se convierten 700 millones de toneladas de hidrógeno en helio. En el proceso se liberan 5 millones de toneladas de materia en forma de energía. Así, el Sol pierde cada año cerca de 160 billones de toneladas y en su interior se consumen alrededor de 22 mil billones de toneladas de hidrógeno.
Cada segundo se convierten 700 millones de toneladas de hidrógeno en helio. En el proceso se liberan 5 millones de toneladas de materia en forma de energía. Así, el Sol pierde cada año cerca de 160 billones de toneladas y en su interior se consumen alrededor de 22 mil billones de toneladas de hidrógeno.
El Sol y nuestro planeta tienen aproximadamente la misma edad: 4600 millones de años. Los estudiosos de nuestra estrella estiman que tendrá 5000 millones de años más de vida, gracias a que aún le queda una gran cantidad de hidrógeno por convertir en helio. Es decir, el Sol aún no ha llegado a la mitad de su vida activa. Según lo que se sabe hasta ahora, los seres humanos más antiguos existieron hace aproximadamente 50.000 años. La energía que se libera en el interior del Sol tarda un millón de años en llegar a su superficie. Es decir: la energía del Sol que nos llega hoy se produjo en el interior del Sol cuando ni siquiera existíamos los seres humanos en este planeta.
Así que no hay por qué preocuparse. Aunque la vida activa del Sol es limitada, tendremos Sol por cinco mil millones de años más, y cuando ese momento llegue, habrán ocurrido muchísimos cambios en nuestro planeta, más de los que han ocurrido desde su origen.
A veces pensamos que el cielo es finito, pero no. A nosotros nos dio curiosidad saber por qué tiene tal tamaño y aquí te contamos de qué se trata. ¡De verdad es fascinante!
Pregunta: Yarledis Giraldo, 8 años, Colegio Marco Fidel Suárez.
Responde: José Ignacio Marulanda, doctor en Ingeniería Eléctrica.
El cielo es muy grande porque desde cualquier parte de la Tierra de donde lo miremos siempre veremos la mitad del universo. La otra mitad se encuentra al otro lado del planeta. Y el universo siempre se extenderá más allá de donde alcancemos a mirar. (Fotografía: Nasa).
El cielo no puede ser visto como una sábana que cubre el planeta Tierra. En realidad, tenemos el imaginario de que el cielo es el límite del universo, el punto más alto, como si se tratara de algo finito. Pero nada acerca de esta idea es verídico.
A su vez dicha esfera se divide en regiones llamadas constelaciones. Para entender más claramente la magnitud de ese azul celeste, a veces gris oscuro y en las noches casi negro, es necesario saber que el cielo se divide en diversas capas: atmósfera, tropósfera, estratósfera, mesósfera, termósfera y exósfera, respectivamente.
El cielo es, nada más y nada menos, todo el universo que se expande ante nosotros. En astronomía el cielo es conocido como una esfera celeste. Éste entendido como una bóveda imaginaria en donde se distribuyen el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas.
Entre ellas no hay ninguna diferencia. Es decir, éstas sólo tienen un cambio en las partículas de aire. Por ejemplo, si pudiéramos volar sobre el planeta Tierra, a medida que nos alejáramos más y más de ella, nos daríamos cuenta de que nunca llegaríamos al cielo, debido a que éste se expande cada vez más.
Descubre en este audio todos los detalles acerca del cielo y ¡fascínate con ellos!
¿Qué relación tienen la luz del Sol, los arcoíris y las ondas longitudinales con el color del cielo? En la Universidad de los niños EAFIT te lo contamos.
Preguntan: Manuela Bedoya, 12 años, Natalia Hoyos, 10 años, Isabela Botero, 7 años, Juan José Escobar, 10 años.
Responde: Nicolás Guarín, ingeniero físico.
Para responder esta pregunta empecemos hablando de la luz del Sol. La luz del Sol está compuesta por todos los colores del arco iris, así, cuando vemos luz blanca, en realidad estamos viendo luz de todos los colores al mismo tiempo. Además, la luz se comporta como una onda, es decir, lo que está viajando con la luz son vibraciones que son muy rápidas.
Los diferentes colores de luz son, en realidad ondas con diferentes longitudes. Como puede verse en el dibujo, la luz roja tiene una longitud mayor que la luz naranja y que la luz azul. La luz viaja en línea recta y ya que el Sol está muy alejado de la Tierra podemos asumir que los rayos de luz que nos llegan de él son paralelos.
En la atmósfera terrestre hay pequeñas partículas. Cuando la luz solar llega a la tierra, estas partículas causan que la luz de algunos colores se desvíe y que la de otros colores siga su curso (como se ve en el dibujo). Entonces la luz que tiene longitud mayor (roja, naranja, amarilla y verde) viaja sin ser perturbada, mientras que la luz de longitud menor (azul, añil y violeta) cambia su curso al encontrarse con estas partículas.
El fenómeno por el cual se produce el cambio de dirección de la luz se conoce como dispersión. Pero la luz de longitud menor no solo cambia su curso al llegar a la atmósfera. Una vez en ella sigue cambiando su curso y dispersándose al encontrarse con más y más partículas. Finalmente lo que nosotros percibimos es que la luz azul nos llega de muchas partículas, porque ha sido dispersada por muchas de ellas en la atmósfera terrestre (ver figura).
Como la luz de mayor longitud no se ve tan afectada por las partículas de la atmósfera nos llega directamente del Sol. Por tanto, los rayos de luz verdes, amarillos, naranjas y rojos llegan sin dispersarse en la atmósfera. La suma de la luz verde, amarilla, naranja y roja es la que hace que percibamos al solo como si fuera amarillo. Entonces el fenómeno de dispersión de la luz en la atmósfera no sólo es causante de que veamos el cielo de color azul sino también de que el Sol tenga un color amarillo para nosotros.
Pregunta: Salomé López Cardozo, 11 años.
Responde: Natalia Correa Valencia, estudiante de Ingeniería Agrícola de la Universidad Nacional y Manuel Jaramillo Gaviria, estudiante de Ingeniería Física de la Universidad Nacional.
Imaginarnos un mundo sin agua, implicaría dar por sentada nuestra muerte. En todas las actividades humanas esta sustancia líquida está presente. Pensemos que no hubiera agua potable en ninguna parte del mundo por todo un día o, inclusive, por una semana. Sin dudarlo, quedaríamos imposibilitados de hacer muchas cosas. No podríamos comer, debido a que la producción de alimentos es preparada con agua; no podríamos bañarnos ni cepillarnos los dientes, actividades que son primordiales para la sanidad de cada individuo; estaríamos totalmente deshidratados porque ésta es el soporte de todas las bebidas; la industria se destruiría completamente; los bosques, plantas, parques y jardines quedarían sin su único sustento y los animales morirían debido a que necesitan del agua para cumplir sus funciones vitales y regular su temperatura.
Así mismo, el ser humano dejaría de funcionar vitalmente, pues nuestro cuerpo está compuesto en un 70% de agua. Es decir, la sangre, saliva, el interior de las células, órganos, tejidos y huesos, se verían afectados. Por ende, si dejáramos de tomarla, moriríamos en pocos días. Pero, ¿qué componentes hacen que esta sea tan indispensable y considerada un principio de vida? El agua contiene partículas que son, más claramente, átomos o moléculas. Y éstos, en su forma molecular estándar, están acompañados casi siempre de otro átomo, porque en otros casos, algunas partículas no necesitan de esta compañía.
Natalia Correa Valencia, estudiante de Ingeniería Agrícola de la Universidad Nacional, nos explica que el caso del agua es muy particular. “Su molécula de forma completa es H2O, es decir, su fórmula química está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Esta es el agua en su forma ideal, destilada, como una la conoce en el laboratorio, que es sin iones”. Estos tres átomos, que consisten en la materia y que tienen su núcleo en el centro de éste, están enlazados muy cerca, como pequeños imanes. Pero no podemos dejar de lado el agua proveniente de la canilla, de los ríos y lagunas, o el agua en general.
Para hablar de esto, Manuel Jaramillo Gaviria, estudiante de Ingeniería Física de la Universidad Nacional, nos cuenta que este tipo de sustancia, la cual está aparte de la forma molecular común, tiene otros iones en solución, los cuales dependen del ambiente o del lugar en donde se encuentre el agua. Por ejemplo, explica Manuel, que el alcantarillado en Medellín cuenta con un proceso muy diferente, debido a que está compuesto, casi en su totalidad, por flúor, el cual es un gas a temperatura ambiente, de color amarillo pálido y es considerado algo peligroso debido a que puede causar quemaduras con su contacto.
Pero, ¿qué son estos iones? Pues son sales que están disueltas en el agua y pueden ser, por ejemplo, flúor, magnesio, aluminio, cloro, litio, entre muchísimos más elementos. Es por esto que el agua es considerada como el mayor disolvente universal debido a que tiene la capacidad de disolver casi todos los cuerpos sólidos existentes. Por ejemplo, las plantas se nutren de sustancias minerales que hay en la tierra. Y dichas sustancias, que son consideradas sales, tienen que ser disueltas previamente por el agua para poder que entren en la planta.
Por otro lado, y según un estudio realizado por el Servicio Geológico en Estados Unidos (U.S. Geological Survey), la superficie del planeta tierra está compuesta por tres cuartas partes de agua, es decir, el 71%. De dicho porcentaje, el 96% pertenece a océanos y mares, mientras que el resto es denominado agua dulce, por no tener concentraciones de sales, y está compuesto por glaciares, la humedad en el suelo, el vapor del agua, los mantos acuíferos, entre otros. Este recurso natural, considerado como el más abundante e imprescindible para los seres vivos, es el responsable de permitir la existencia y, a su vez, es protagonista del origen de la vida.
Infinity Water - Case Study from KORB on Vimeo.
¡Ajá! No podemos comenzar este texto sin plantearnos primero una pregunta: ¿qué es una consola de videojuego? La respuesta es quizá más sencilla de lo que parece: simplemente es una computadora muy especializada.
De hecho, el corazón de muchas de las consolas (como el Playstation 4 y el Xbox One) es el mismo que el de los computadores que utilizamos para trabajar o hacer las tareas: la CPU. Allí es donde se llevan a cabo todos los procesos: básicamente, sumas y restas.
El hecho de que usemos más consolas que computadoras para los videojuegos tiene que ver con que son más baratas, más fáciles de conectar a un televisor, los juegos son más rápidos, es más fácil tener muchos jugadores en una misma consola y, algo muy importante, es más fácil desarrollar juegos para una consola. Esto se debe, en general, a que las consolas suelen ser más sencillas que una computadora.
Una lista de las cosas que una consola de videojuegos actual debe tener, puede ser la siguiente (aunque es posible que cambie entre una y otra):
1. Una interfaz con el usuario, es decir, un control
Por Evan-Amos (trabajo propio) [dominio público], via Wikimedia Commons.
2. Una o varias memorias RAM
Por Appaloosa (trabajo propio) [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons
3. Un núcleo de software
Por Sony [dominio público], via Wikimedia Commons
4. Un medio de guardado (como un disco duro)
Por Evan-Amos (trabajo propio) [dominio público], via Wikimedia Commons.
5. Un lector de DVD o blue ray para los juegos.
Por Tghe-retford (trabajo propio) [dominio público], via Wikimedia Commons
6. Una CPU, que es el cerebro de la consola (la que procesa la info.)
Por Tghe-retford (trabajo propio) [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons
7. Salida de video y audio (puede ser el tv al que se conecta)
By Evan-Amos (trabajo propio) [dominio público], via Wikimedia Commons
8. Una fuente de poder (energía eléctrica).
By Baran Ivo (trabajo propio) [dominio público], via Wikipedia Commons
Cada una de estas partes tiene una función específica y, al repasarlas, veremos cómo funciona una consola. Todo empieza por la interfaz del usuario, que no es otra cosa que los controles o cualquier otro dispositivo que usemos para comunicarnos con el videojuego y entregarle instrucciones. Por ejemplo: ¡salta! ¡corre! ¡esquiva! Si los videojuegos no tuvieran una interfaz para comunicarse con el usuario, serían simplemente un reproductores de videos.
Otra parte importante de las consolas de viodejuego es la memoria RAM. Como ocurre también en los computadores, se utilizan para guardar rápidamente información que es temporal y que se requiere procesar con mucha velocidad, como los datos sobre las imágenes, los movimientos que se llevan a cabo, entre otros.
Algunas consolas ya tienen incluído, como ocurre en los computadores, discos de almacenamiento masivo. En estos dispositivos se guarda información no perecedera, a diferencia de la RAM. Por lo general, los discos duros tienen una capacidad mucho mayor y almacenan datos como los mismos juegos, que pueden ser descargados del DVD o Blu Ray que se compra en la tienda o que, en las consolas más modernas, se puede descargar directamente de Internet. ¡Sí! Muchas consolas ya se pueden conectar directamente con la web.
Pero el corazón de la consola es la CPU, que se encarga de: 1) conectar las órdenes que ingresamos mediante el control, o como la llamamos antes, interfaz, con los datos del DVD o Blu Ray; 2) luego, los guarda temporalmente en la memoria RAM; 3) y los envia por la salida de video y audio al televisor para que los podamos ver.
En este último paso, la CPU envía al televisor una señal que reorganiza los electrones que forman la imagen y por eso podemos ver allí lo que hacemos con el control. En buena medida, de ella, y de la tarjeta de video, depende la calidad de los gráficos que es capaz de producir la consola. Las más avanzadas son capaces de procesar juegos que parecen estar en tres dimensiones (es decir, generan una sensación de realidad mucho mayor), aunque en realidad las imágenes que vemos están siempre en dos dimensiones.
Hasta ahora, todas las partes que hemos revisado de la consola hacen parte del hardware o elementos físicos del dispositivo. ¿Y cómo es que este sabe qué hacer? ¿Qué indicaciones sigue? Para eso está el núcleo de software, que no es propiamente una parte de la consola sino un grupo de información que le indica cómo funcionar. En otras palabras, es el equivalente a un sistema operativo de un computador (como Windows).
Es importante tener en cuenta que no todas las consolas funcionan de la misma manera. De hecho, una misma marca, como los Playstation de Sony o los Xbox de Microsoft tieden a cambiar con el tiempo a medida que descubren nuevas formas de mejorar la experiencia de los usuarios.
En los últimos años se ha avanzado bastante en el desarrollo de juegos de realidad virtual, que no es otra cosa que una estrategia con la que las consolas reproducen cada vez de forma más real los entornos de juego. ¡En el siguiente video te lo explicarán mejor!
Línea nacional: 01 8000 515 900
WhatsApp: (57) 310 899 2908
Carrera 49 N° 7 Sur-50
Línea nacional: 01 8000 515 900
Línea de atención: (57) 604 2619500
Carrera 19 #12-70 Megacentro Pinares
Línea de atención: (57) 606 3214115, 606 3214119
Correo electrónico: eafit.pereira@eafit.edu.co
Carrera 15 #88-64 oficina 401
Línea de atención: (57) 601 6114618
Correo electrónico: eafit.bogota@eafit.edu.co
Km 3.5 vía Don Diego –Rionegro
Línea de atención: (57) 604 2619500, ext. 9188
Correo electrónico: llanogrande@eafit.edu.co